
CAMINO 686El vendaval de la persecución es bueno. -¿Qué se pierde?... No se pierde lo que está perdido. -Cuando no se arranca el árbol de cuajo -y el árbol de la Iglesia no hay viento ni huracán que pueda arrancarlo- solamente se caen las ramas secas...Y ésas, bien caídas están. |