SURCO 23Le ha llegado el momento de la dura prueba, y ha venido a buscarte desconsolado.
¿Te acuerdas? Para él -el amigo que te daba consejos "prudentes"-, tu modo de proceder no era más que utopía, fruto de una deformación de ideas, captación de voluntades, y... "agudezas" por el estilo.
-"Este entregarse al Señor -sentenciaba- es una exacerbación anormal del sentimiento religioso". Y, con su pobre lógica, pensaba que entre tu familia y tú se había interpuesto un extraño: Cristo.
Ahora ha entendido lo que tantas veces le repetías: Cristo no separa jamás a las almas.
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