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25 de diciembre

NAVIDAD

SURCO 342

Sal de la tierra. -Nuestro Señor dijo que sus discípulos -también tú y yo- son sal de la tierra: para inmunizar, para evitar la corrupción, para sazonar el mundo. -Pero también añadió «quod si sal evanuerit...» -que si la sal pierde su sabor, será arrojada y pisoteada por las gentes... -Ahora, frente a muchos sucesos que lamentamos, ¿te vas explicando lo que no te explicabas?